Hay pasiones que parecen venir de familia: el amor por un equipo, una receta que pasa de generación en generación, una canción que siempre suena en casa, una actividad que se convierte en tradición. Pero, aunque muchas veces decimos que “heredamos” los gustos de nuestros padres, la ciencia explica que las pasiones no se transmiten de manera directa por los genes: se construyen a través de la experiencia, el entorno y los vínculos.
Los estudios sobre comportamiento y personalidad indican que la genética puede influir en ciertos rasgos como el temperamento, la curiosidad, la sociabilidad o la sensibilidad frente a determinados estímulos. Sin embargo, los intereses concretos nacen principalmente de aquello que vivimos y compartimos desde chicos: lo que vemos, lo que hacemos junto a otros y las historias que forman parte de nuestra identidad.
Es por esto que la exposición temprana tiene un rol fundamental: muchas veces los hijos incorporan aquello que ven en sus hogares. Ir juntos a la cancha, cocinar una receta familiar, salir de viaje o descubrir una actividad se transforma en una forma silenciosa de transmitir una pasión.
En línea con esta idea, Bigbox presenta su campaña para el Día del Padre “Heredaste su pasión, ahora regalale una nueva”, una invitación a devolver ese gesto y crear nuevos recuerdos junto a papá.
La misma acompaña un cambio en los hábitos de consumo: cada vez más argentinos eligen regalar momentos por sobre objetos. Según un relevamiento realizado por Focus Market para el Día del Padre 2026, el 24,9% de los consumidores prefiere regalar experiencias para esta fecha.
Así, una cena, una escapada, una cata, una actividad desafiante o una experiencia diferente dejan de ser simplemente un regalo para convertirse en una historia compartida.
La propuesta reúne experiencias especialmente seleccionadas para distintos perfiles de padres: gastronomía para quienes disfrutan descubrir nuevos sabores, aventuras para los que buscan desafíos, bienestar, actividades para compartir y escapadas para quienes quieren conocer nuevos destinos.
Porque algunas pasiones llegan de nuestros padres. Otras nacen cuando nos animamos a vivir algo nuevo con ellos.



