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Molinos actualiza su identidad de la mano de FutureBrand

La marca líder en productos alimenticios confió en la consultora global de estrategia y branding para esta apuesta al futuro.

Molinos, la house of brands argentina, actualiza su marca corportativa acompañando la evolución del consumidor sin perder su origen ni propósito, proyectando al futuro. El desafio es que nos encontramos ante una marca madre que cuenta con marcas prestigiosas y posicionadas dentro de su portafolio.

No todos los días se tiene la oportunidad de trabajar para una marca centenaria. Por eso Gustavo Koniszczer, Managing Director Hispanoamérica en FutureBrand sostiene:

“Llevar adelante este proyecto fue un gran desafío y una experiencia única. Trabajar con Molinos que cuenta con muchas marcas “ícono” de la mesa de los argentinos fue una gran responsabilidad”.

Nacida en 1902, Molinos supo acompañar a los argentinos a lo largo de los años, transitando e incluso anticipando los cambios en las situaciones de consumo, ofreciendo con sus productos soluciones a las nuevas necesidades de los consumidores. Hoy, Molinos da un paso más en su evolución y actualiza su identidad demostrando una vez más su permanente vigencia.

Romina Rago, Gerente de Marketing Corporativo de Molinos Río de la Plata declaró:

“Molinos esta´ comprometida con su propo´sito de alentar a los argentinos a comer mejor, en todo momento y lugar, con productos ricos, prácticos, saludables y accesibles. Nuestra nueva identidad nos permite acompañar nuestro propósito, confiando en el futuro, pero también conservando los valores de nuestra historia”

Y es que el cambio no responde solo a cuestiones cosméticas o actualizaciones de época sino que refleja el modo en que la compañía redefine y vive el propósito de su marca: alentar a los argentinos a comer mejor. Esta vocación se hace tangible tanto en su nuevo y versátil sistema gráfico como en su claim: “Nos une comer mejor”.

Por su parte, en el identificador, el isotipo que alude a las aspas de los molinos de trigo se optimiza y suaviza para funcionar mejor en medios digitales. También lo hacen sus colores principales, el rojo y el azul, tan representativos de la marca, que ajustan sus valores para vivir en el mundo RGB. Además, el identificador pierde algunas sombras para ser más simple. Mientras tanto, el logotipo deja atrás su tipografía en versalitas e itálica para usar una tipografía bold, de formas redondeadas, para dar paso a una imagen más juvenil. De esta manera, la nueva identidad visual de Molinos refleja la solidez de una compañía que está presente en el 98% de los hogares argentinos y se aggiorna para la era digital.

El sistema se complementará con un estilo fotográfico bien argento: las imágenes contarán nuestras costumbres, tendrán gusto a casa, sabor a amigos y mostrarán bien de cerca a los argentinos, los grandes protagonistas de la historia de Molinos.